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Para nuestra segunda jornada monográfica decidimos, como enfoque pedagógico, diseñar un actividad pública con las alumnas. Ya el día anterior mientras debatíamos con ellas supimos que había sido una buena opción. Porque no es lo mismo hablar de comida que hacer cosas con la comida, con las personas, con el resto de seres. También lo pensamos así como forma de traer el enfoque y propuesta que ofrecemos al Basque Culinary Center.
Humildemente, anhelábamos llevar el proceso de fermentación un poco más allá de lo literal, ya que la técnica, si bien es interesantísima, no tiene porque ser transformadora per se, si no se le dota de esa intención. Y para nosotras la intención es central. Ya sabemos que el capitalismo es muy hábil apropiándoselo todo, mercadeando con nuestras ilusiones. Para ello, hay que insistir en el sentido de lo que hacemos, en la finalidad de lo que generamos y en el modelo que fomentamos con nuestras acciones.

Y es que mientras estábamos ideando éste seminario en nuestra madriguera de Barcelona intuíamos ya que lo que íbamos a hacer aportaba algo nuevo, un enfoque, una propuesta seguramente diferenciada a otras que tengan o hayan tenido lugar en esta institución. Y si hay algo que nos gusta en Cuchara es inocular cultivos nuevos, pudrir espacios, como solemos decir y lanzar preguntas, generar posibilidades, acompañar el desconcierto.
Para empezar tuvimos la oportunidad de compartir con las alumnas del Master una presentación de éstos 8 años de trasiego cucharil. Fue muy emotivo y revelador revisar nuestras fotos y acciones y destilar las líneas maestras de un proyecto que ha sido (y es) orgánico, mutante y siempre con voluntad de abrir espacios. También sirvió ésta presentación para aterrizar lo tratado en la anterior jornada. Creemos que fue útil para las estudiantes y para nosotras sin duda. Verse de lejos es un lujo y con ojos foráneos una gran suerte. Agradecimiento máximo.

Vivir juntas la ilusión de los preparativos, la incertidumbre y la emoción que acompaña siempre a la recepción de un grupo fue especialmente llamativo y movilizador al hacerlo con las alumnas del Master. Exponerse es así de movilizador. Superado el salto al vacío que es siempre un inicio descubrimos un montón de personas deseosas de aprender, interaccionar, curiosas y con experiencias e ilusiones que nos conectaron mucho con nuestro propósito y forma de hacer. Desde el primer momento vimos que era un día sembrado para la magia.


El taller fue un torbellino de principio a fin pero tenemos los recuerdos a cámara lenta en nuestras cabezas y la sensación de plenitud en la barriga y el corazón. Pasó lo que tenía que pasar. Pasamos de 0 a 100 en dos horas. Nos conocimos, nos enamoramos, nos casamos, tuvimos hijos y perros y nos pasaron las mil vicisitudes, con idas y venidas hasta que morimos y resucitamos. Del taller salieron reencuentros, amistades nuevas, conexiones, aprendizajes, inspiración y planes futuros. Compartimos miedos, aire, microorganismos y gracias al trabajo conjunto creamos cosas nuevas y no tan nuevas. Vimos más allá y también aquí muy cerca. Reímos y puede que alguna lagrimita casi se nos escapara… la vida!

Para cerrar tan emocionante mañana tuvimos la oportunidad de ver los entresijos del flamante nuevo GOe con nuestro cómplice y number one de la motivación Cipri Carrero. Gracias por mostrarnos vuestro trabajo y por acogernos con tanto cariño y proactividad. Enhorabuena por la tarea que estáis levando a cabo y por el amor que ponéis en los proyectos. Os seguiremos de cerca y esperamos poder coincidir pronto en el camino!
Por la tarde, ya de remate total bonus track, también pudimos pasarnos por Tabakalera y vimos su espectacular despliegue del Food Hack Lab. Pudimos, además, conocer a Blanca del Noval y, bueno, hacernos el saludo secreto de las herbolarias y las pastoras de bacterias y de posibilidades. Esperamos podernos volver a encontrar con vosotras con más tiempo y espacio.
Y bueno, no estuvo pero si estuvo nuestra querida Arantza Begueria, responsable en primer lugar de nuestra participación en éste curso y además compañera de camino en tantas y tantas, que lo nuestro empieza a tener ya la categoría de batallitas.

Si lo pienso es increible. Increible todo el camino recorrido hasta llegar aquí. Increible y maravilloso que la vida siga siguiendo con todo lo que nos pasa, nos ha pasado y lo que queda por venir, que no lo sabemos pero lo sentimos.
Gracias a todas, que lo habéis hecho posible.
Fotos:
1, 2 – Tallis Liu
3, 6 – Cuchara
4, 5, 7 – Bernat Alberdi